ILUSTRÍSIMA, VENERABLE Y ANTIGUA HERMANDAD Y COFRADÍA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO,
SANTÍSIMO CRISTO DE LAS ALMAS,
NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ Y ÁNIMAS BENDITAS

IGLESIA PARROQUIAL DE SANTIAGO EL REAL Y DE REFUGIO
JEREZ DE LA FRONTERA

lunes, 15 de marzo de 2010

El valor de las estatuas sustraídas en Santiago llega a 350.000 euros

Las figuras recuperadas por la Policía tras el saqueo son obra de José Gallegos Arnosa, un cotizado artista jerezano que trabajó a caballo entre los siglos XIX y XX


Diario de Jerez. El valor de las estatuas que fueron sustraídas en el templo de Santiago y recuperadas por la Policía a finales de Febrero alcanza los 350.000 euros, según la tasación realizada por expertos en patrimonio que han colaborado con los grupos de policía judicial para hacer la pesquisa. La comisaría retuvo tres piezas para que los peritos pudieran hacer la tasación económica pues a las estatuas ya se les presuponía un gran valor religioso e histórico, a pesar de que nadie había denunciado la sustracción y, por lo tanto, no figuraban en las bases de datos de materiales culturales sustraídos.

La clave de este importante valor económico es que la serie de estatuas de ángeles y evangelistas es obra del artista José Gallegos Arnosa (Jerez, 1857-1913), muy cotizado en su época. Un simple vistazo a la página que Internet dedicada a este insigne artista local -gallegosyarnosa.org-, reseña que su mecenas, Guillermo Garvey, "le encargó la construcción de un monumento arquitectónico con el que dotar a la iglesia de Santiago de una obra extraordinaria, de belleza indiscutible: el Baldaquino, construido en mármol de Carrara, sobre base de mármol gris de Bardiglio, de diez metros cincuenta centímetros de altura, compuesto por 43 piezas de mármol, 36 estatuas de bronce -los ladrones sustrajeron 29 piezas- y un sagrario de bronce dorado a fuego con puerta de plata maciza". El baldaquino se empezó a construir en Roma ese mismo año y se comenzó a montar en el templo el 8 de Agosto de 1906.

Como ya destacó la Policía en rueda de prensa después del esclarecimiento de los hechos después de una investigación llevada con notable sigilo ante el valor de lo sustraído, los cofrades no habían detectado el robo porque el baldaquino saqueado estaba protegido por una lona ante las obras, ahora paralizadas, de reforma de la señera parroquia.